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09/12/2016

Supermarkets' logistics challenge during Christmas

Ignacio García Magarzo. General Director of the Spanish Association of Distributors, Self-Service Facilities and Supermarkets (ASEDAS)

Food is not only a basic need of being human, it's also a social function. This aspect is especially intense during Christmas, and as supermarkets, we must respond to demand for a distinct selection of products.

Our challenge is to adapt supermarket's offer to the specific time of year. That means maintaining approximately 8,000 products, comprising the stable selection we offer throughout the year, and expanding it with seasonal products, while also anticipating increased demand for some of those products.

The logistics network is one aspect that's vital for meeting consumers' expectations in terms of their holiday menus. With 500 platforms and 50,000 specialized workers, it must, on the one hand, supply the products that consumers start buying in November sufficiently in advance and, on the other hand, ensure that fresh products bought hours prior to the festivities reach consumers in about 24 hours, on average.

It's a constant challenge to reduce the distance between producers and consumers, ensuring that stores' orders are received by producers in real time, and those orders reach supermarkets within 24 hours. This is also closely tied to the challenge of avoiding food waste.

Consumer loyalty to supermarkets is very high. In general, 66% of consumers do their regular food shopping in stores based on proximity, accessibility, quality, food safety and competitive prices. During the busiest shopping days, between December 19th and the 24th and on the 30th and 31st, consumers buy holiday products in addition to purchasing their usual food products. This is a period when the ASEDAS team, around 260,000 employees, works at top speed to provide the service that consumers require.

La demanda se dirige hacia productos como la carne de ovino y caprino cuyo consumo se dobla en estas fechas; mientras los supermercados también incrementan la oferta de capón y pavos enteros, solomillo de vacuno, patés y foie-gras al corte y carnes de ave y caza. Lo mismo ocurre con los mariscos y, junto a ellos, se observa una mayor demanda de ahumados –con el salmón a la cabeza- y conservas de pescados.

El consumo de vino también se duplica y, en lo referente a los espumosos, básicamente cavas, la demanda llega a triplicarse. La sidra se manifiesta como otra gran estrella de las Navidades, con un consumo que es cuatro veces mayor al resto del año.

Con respecto a los dulces navideños, otro gran clásico de la Navidad, los supermercados comercializan el 64% de los mantecados y polvorones y el 60% de los turrones. Además, los consumidores buscan salsas, tostas y soportes para canapés, chocolates y galletas surtidas, conservas de frutas (piña, melocotón), frutos secos y frutas deshidratadas, aperitivos y bebidas alcohólicas de alta graduación.

Como se observa por la gama de productos más demandada en estas fechas, la Navidad conserva una buena dosis de tradición en lo referente a los hábitos alimentarios. Sin embargo, cada vez más, es también es una ocasión para innovar. En este sentido, la función de los supermercados es trasladar a la cadena alimentaria los hábitos de consumo de sus clientes. Un cuidadoso estudio de los tickets de compra y de cómo se vive la experiencia en la tienda sirve a fabricantes y productores para diseñar sus propuestas de manera que estos lleguen a los consumidores en la forma y momento en que estos se demandan.

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